Destino

¡Ay de mí, por el guía turístico! El giró a un costado del camino golpeado, vagó desconcertado, se acostó y murió.
Oh, sombría es la ironía del destino: cambia al hombre de baja condición y suelta los perros sobre los grandiosos. Ilumina al bombero para que ase la comida, el pescador se retuerza en el gancho y el coqueteo sea asesinado con una mirada tierna, el enterrador se adelanta, ensilla al caballero y hace al carnicero más altivo en filetes. ¡Asístanme, dioses, a frustrar el decreto! No haré nada y no seré nada, para que no me hagan nada.
traducción: Hugo Müller

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