Ad Moodium

¡Tut! Moody, no intentes mostrar a los caballeros y las damas que si no tienen fe se irán directo al infierno. Fe es creencia, ¿y cómo puedo tener aquello estando dispuesto? Este centavo no puede, aunque lo intente, creerse un peso. Quizá tu puedas. Si es así, ruego que lo hagas, y lo creas tú también. Pero lo que parece evidente para tí yo puedo no llamarlo así.

El Cielo sabe que me gustaría pensar en la fe, los contenidos de este pequeño recipiente son oro líquido. Veo que es tinta para escribir tonterías. Sin embargo, las mentes inclinadas a la fe pueden venir ahora y entonces para lamentarse: ellas pusieron su confianza en la verdad de hoy, en mentiras del mañana. No hay duda de que la felicidad es grandiosa, pensarla como uno la desearía, pero no tragar cada cebo, como lo hacen ciertos peces. Pensar que una serpiente es una cuerda, espero, me atrevería y encantaría, pero algún día debería pensar que una soga puede cazarme y morderme. ¡Maldice a la razón, la fe siempre es bendita!’ Estás llorando toda la temporada. Bueno, ¿quién decide que la fe es mejor? Por qué, señor Razón. El está acertado o equivocado, él te responde de acuerdo a tu locura, y dice lo que le enseñaste a decir, como cualquier cotorra.

 

traducción: Hugo Müller

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