Una temporada húmeda

La lluvia es feroz, azota la tierra y el hombre está en peligro. ¡Oh, que mi madre a mi nacimiento había dado a luz a un extraño! Alrededor todo el suelo inundado. La profundidad inusual. Qué bendito sería si ella sólo hubiese dado a luz a un salmón.
Si aún negara el resplandor solar sería una alegría extática ser un anfibio pero ¡oh, ser acuático!
Somos gusanos, dicen los hombres, sobre el polvo, y aquellos que son firmes de fe. Oh, entonces, sean justos: muéstrenme algún polvo para que me haga de él gusano.

Los pinos están cantando arriba un salmo desanimado. Es ¡oh, haber sido muerto por edades y duro de escuchar! Restauren, ustedes, los poderes, las últimas horas brillantes, la esfera calculada, fue en el tiempo del original Ramsés II de Egipto.

 

traducción: Hugo Müller

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