Revancha

Un gato se sentaba a la puerta de un jardín y un perro mordedor pasó por debajo, descuidado y libre era su semblante, y él sostenía una cuerda de violín en sus dientes.

Ella marcó su marcha, ella labró un arco a su espalda y estiró su cola, y sus ojos eran verdes como siempre fueron vistos, y ella pronunció un gemido penoso.

La queja del gato fue como sigue: ‘No es que vaya a tocar música con un enemigo, porque las cuerdas de violín permanecen en mi interior y las hago vibrar suave y bajo. Pero aquel perro me ha burlado con arte y me robó un minino, ¡ay de mí! Aquella agalla de gato fue saqueada por él: ‘Es la cuerda que los hombres llaman E’.
Entonces ella sonó alto, en clave de Y, una nota que quebró las tumbas, y desde dormitorios adyacentes fluyeron los misiles a través del firmamento.
A la par de su grito espantoso desde la puerta, cayó y ella lo siguió a la tierra, y aquel perro mordedor usa un cartel que porta la inscripción ‘Ciego de nacimiento’.

 

traducción: Hugo Müller

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