El veterano

John Jackson, alguna vez un valiente soldado, aún tenía un sentimiento marcial, entonces, cuando ve a un enemigo, ¡míren! Se lo carga con robo.

No le importa cuánto terreno le da hoy a los hombres para que duden de él, él está acostumbrado a dar tierra, dicen ellos, a quienes tardíamente combatieron con o sin él.
Cuando se necesitaba su valentía para ganar la batalla, dicen que cada vez un arma cargada salía, así, de este modo, lo hacía él.

Y cuando descargó (porque la guerra es un deporte, tan caliente tenía que dejarla), hizo un informe muy fuerte, pero nadie lo creyó.
traducción: Hugo Müller

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