El valiente no caído

No todo en dolor y lágrimas, para pagar los atrasos de gratitud la suma anual no apuntada, enteramente por el orgullo de aquellos para quienes han muerto sus amigos, venimos hoy.
Tenemos otro objetivo en vista que el de los muchachos enterrados en tristeza para caer una lágrima: El Día de la Memoria revive la barbilla de Barnes, y Salomón repica, es por eso que estamos aquí.

Y cuando en las edades posteriores ellos pasen, como hombres mortales, su canción de guerra cantada, entonces la fama contará la historia renovada, de cuán intrépidamente ellos condujeron la lengua mortal.
Entonces escojan lirios blancos para las tumbas de los locuaces valientes de la Libertad, y rosas rojas. Aquellas representan sus hígados, éstas la sangre que en mares inconmensurables no derramaron.

 

traducción: Hugo Müller

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