El nuevo decálogo

Tengan un solo Dios: les dolerán las rodillas si se inclinan para rezarles a tres o cuatro.
No adoren otras imágenes que las que muestran la acuñación de sus países.
No tomen el Nombre en vano. Dirijan sus juramentos a algún efecto.
Tu mano será sostenida del trabajo dominical, no trabajes a menos que estés compelido.
Honra a tus padres, y quizás adelanten tus fortunas en sus testamentos.

No mates, la muerte libera a tu enemigo del constante dolor de la persecución.
No beses a la esposa de tu vecino. Por supuesto no hay objeción al divorcio.
Robar era una locura, porque está claro que hay mayor dolor en el engaño.
No te cargues como falso testigo. Sacude tu cabeza y dí que ‘lo escuchaste decir’.

Quien se queda para codiciar jamás atrapará una oportunidad para arrebatar.
traducción: Hugo Müller

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