Amo y esclavo, intactos por siglos

Arqueólogos romanos han descubierto los restos excepcionalmente bien conservados de dos hombres escaldados por la erupción volcánica que destruyó la antigua ciudad de Pompeya en el año 79 a.C, declaró Darío Franceschini, ministro de cultura italiano.

Uno de los hombres hallados probablemente era de status social elevado, de entre 30 y 40 años, y aún vestía una capa de lana bajo su cuello. El segundo, de entre 18 y 23 años, lucía una túnica plisada y tenía varias vértebras aplastadas, indicando que era un esclavo encargado de labores pesadas.

Los restos fueron hallados en Civita Giuliana, a unos 700 metros al noroeste del centro de la antigua Pompeya, en una cámara subterránea, en el área de una gran residencia que está siendo excavada.

Los arqueólogos crearon moldes de ambos esqueletos, tomando ventaja de las impresiones que la forma de las víctimas adquirió en la ceniza endurecida. “Estas dos víctimas tal vez buscaron refugio donde fueron barridos por la corriente piroclástica a eso de las nueve de la mañana” dijo Massimo Osanna, director del sitio arqueológico de Pompeya. “Fue una muerte por shock termal, como lo demuestran sus pies y manos apretados”.

Franceschini dijo que el hallazgo subraya el status de Pompeya como “un lugar increíble para la exploración e investigación de las costumbres humanas, en la sempiterna dialéctica del amo y el esclavo”.

Localizada a 23 kilómetros al sudeste de Nápoles, Pompeya era el hogar de 13.000personas cuando la erupción la sepultó bajo cenizas, polvo y piedra pómez, congelándola en el tiempo.

Los restos de Pompeya se descubrieron en el siglo XVI, y las excavaciones en el lugar comenzaron recién a mediados del siglo XVIII. De todos modos, recientemente, la atención se ha focalizado en combatir la decadencia y el colapso de las ruinas en exposición.

El ministro informó que la posición en que se hallaron los cuerpos revelaba cómo el amo y el esclavo decidieron morir juntos, e inclusive daba la impresión de que el esclavo le estaba masajeando los pies al amo en uno de los corredores de la residencia. “Probablemente, con nuevas excavaciones, podremos encontrar más objetos o indicios de la relación entre los hombres”

Este es el último de varios fascinantes descubrimientos que las excavaciones en Pompeya han logrado. En la misma residencia, en 2017 se descubrieron tres caballos con sus arreos y arneses. Los cuerpos de dos mujeres y tres niños fueron hallados  acurrucados en un cuarto de la villa, en el área de Regio V, en 2018. A la vez, se encontró una inscripción hecha con carbón que sugiere que la erupción del Vesubio ocurrió en el mes de octubre, y no en agosto como se pensaba previamente.

El mismo año se hallaron los restos de un hombre, del que también se cree que sobrevivió a la primera parte de la explosión volcánica. Sus piernas y torso, sobresaliendo de un gran bloque de piedra, en vez de ser decapitados por él, indican que el hombre murió por los gases letales emitidos posteriormente a la erupción. La víctima, también de unos 35 años, tenía una pequeña bolsca con veinte monedas de plata y bronce, el equivalente a 500 euros de hoy.

La última excavación, parte de un proyecto de 1 millón de euros, continúa a pesar de la pandemia del coronavirus. El parque, actualmente cerrado a los turistas, usualmente recibe a cuatro millones de visitantes por año. Con este último hallazgo, ya son más de 1.500 las víctimas halladas de la mítica destrucción de Pompeya. Lo que quedó para la eternidad es el amo, y a su lado, bien aferrado, el esclavo.

 

 

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