A uno detestado

Señor, usted es un veterano, revelado en la historia y fabula como guerrero desde que tomó el campo, derrotando a Abel.

Como comisario después (o si  no, en cada cabaña hay un relato) contrató por un revoltijo de potaje.
En la vida civil usted fue, leemos (y aumenta nuestro respeto) un hombre de paz, un hombre, incluso, de treinta piezas.

Para pagar impuestos cuando cambiaba de opinión, o lo que usted llamaba así, ganó una amplia celebridad, a Saphira también.
En cada edad, por varios nombres, ha ganado renombre en historia, pero en su registro presente flamea una gloria mayor.
Caín, Esau e Iscariote también, y Ananías igual, cada uno tuvo poderes peculiares, ¿pero quién mentía como miente Mike?

 

traducción: Hugo Müller

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