A un perro callejero

Bueno, Towser (estoy pensando que tu nombre debe ser Towser), eres la mascota más decente como puede ser una mascota, porque jamás, estoy seguro, podrías cenar sobre pantalones y tu cola impecablemente se riza así.
Pero ¡mi querido! tu nombre –si es tuyo- es una ‘cuestión difícil’: su significado no lo puedo encontrar de ninguna manera, cuando es correctamente dicho tal vez es Toser, y significa uno que tose. Max Müller, ¿qué tal eso?

Nunca fui ingenioso en absoluto para adivinar una palabra prehistórica, su estado primitivo, o encontrar su raíz, como un topo, consignando su floración al doloroso destino del borde de un nabo. Y ahora que pienso bien de ello, no estoy más cerca que siempre en la solución del enigma, porque cómo mi bella palabra inventada, ‘tose’, es de cualquier modo más clara en su punto de significación que ‘Towse’?
Entonces, Towser (o Toser), digo que te renombro en honor de algún hombre bueno y eminente, a la luz y el calor de cuya fama vivificante tu puedes convertirte en un eminente perro si puedes.
En el sol como el de él ya no será una agachada: el Senado debería escucharte, por eso yo responderé. Venga aquí, señor. Párese. Te recristianizo Goucher. ¡Pero maldito seas, te dispararé si alguna vez te drogas!

 

traducción: Hugo Müller

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