A una a través del camino

Cuando te parabas en tu ventana radiante yo a veces pensaba, perdóname si estaba equivocado, que algún leve pensamiento mío quizás ha sacudido tu corazón para latir menos gentilmente de lo que debería. Te conozco hermosa, espero que seas buena, o temo, no puedo elegir la palabra, ni adecuarla debidamente al pensamiento. He oído que la razón jamás podría al dictado del amor. Ciegamente voy a tientas hacia este dilema, como uno cuyos caminos tienen una trampa: si tienes una mentalidad en la forma santa de tu puro rostro mi pasión no tiene esperanza, si no, ¡ay de mí!, igualmente desespero, ¿porque qué sería para mí la esperanza sin la pasión?

 

traducción: Hugo Müller

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