Venta de isla chilena aviva rabia mapuche

La isla de Guafo se encuentra en la ruta que toman las ballenas azules cuando se dirigen a retozar en los fiordos de la Patagonia chilena. Es un lugar pletórico de biodiversidad marina, hogar de flora extraordinaria y sagrada para el pueblo mapuche. Y acaba de salir a la venta.

Los 50.000 acres que la conforman han sido ofrecidos en el mercado inmobiliario del jet-set por una bicoca de 20 millones de dólares-, suscitando la furia en las organizaciones mapuches y reinstalando un debate en el país que confronta a los defensores de la propiedad privada contra quienes abogan por el patrimonio nacional y la distribución de la riqueza.

El aviso online, publicado por la empresa Private Islands Inc, dice que la isla “ostenta más de 44 millas de costa y provee refugio a una diversa formación de flora y fauna”. La flora incluye una especie de árbol rara, la congonilla, y la fauna una variedad espectacular de ballenas, orcas y delfines.

Los ambientalistas e indígenas que viven cerca de este paraíso sureño, están enojados y no quieren que sus 83 kilómetros cuadrados y sus ricas aguas sean ofrecidos al mejor postor. Lo único que maneja el estado chileno en la isla es un faro para guiar a las embarcaciones que se pierden en fantásticas exploraciones.

La isla es el punto de ingreso al golfo de Corcovado, que es justo el sitio de alimentación más preciado por las ballenas. Hasta aquí llegan pescadores, fotógrafos y amantes de la naturaleza salvaje. Ubicada 37 kilómetros al sudoeste de la isla más grande de Chiloé, Guafo también es el hogar de la colonia más grande del mundo de petreles oscuros y la colonia más septentrional de lobos marinos del sur, una población reproductora de nutrias marinas en peligro de extinción, así como alberga nidos de pingüinos magallánicos.

En 2017, varias ONGs lanzaron una campaña para que las aguas de la isla sean declaradas área protegida, pero sus objetivos fracasaron ante la indiferencia del senado chileno. Ahora quienes llevan adelante la voz de protesta son las comunidades mapuches hulliches de Chiloé, que supervisan las actividades que se llevan a cabo en el área.

Cristian Chiguay, lonko de la comunidad de Lafkenche de Quillón, nos comunicó: “Ya le pedimos al gobierno que nos devuelva la isla. Pero si varios de los nuestros son a diario robados, asesinados, torturados y maltratados por el Estado chileno, te imaginarás que son escasas nuestras expectativas de que anulen la venta y expropien la isla para cedérnosla”.

Le preguntamos a Chiguay cómo llevan la situación de pandemia allí: “Aquí no usamos máscaras. Nosotros vivimos en comunión con la naturaleza, nuestros campos de pesca son los mismos que los de nuestros ancestros. Allí recogemos erizos de mar y algas carrageninas rojas, muy utilizadas en la industria cosmética actual para acondicionar la piel de millonarios amantes de la cirugía estética. La isla es para nosotros una fuente de vida y poder espiritual, no es un negocio, no tiene valor comercial. ”

Actualmente, la isla es administrada por los empresarios Paul Fontaine y Rodrigo Danús, sobrino del ex ministro de economía pinochetista Luis Danús Covian. Cuando la adquirieron su propósito era explotar yacimientos carboníferos pero felizmente los mapuches se opusieron y bloquearon cualquier intento de actividad minera en la isla.

Guafo es sólo una de las seis islas chilenas que Private Islands Inc puso a la venta, para su subasta en Sotheby’s, generando el interés de la prensa farandulesca.

El ministro de Medio Ambiente chileno declaró que la isla y sus aguas son un area ideal para la conservación de la biodiversidad, pero que como propiedad privada la legislación actual no permite que se la declare parque o reserva nacional. El futuro propietario podrá destinarla a lo que desee, pero no está obligado a su utilización como área de conservación. La isla ha estado en manos privadas por más de un siglo. Bautizada como la “Galápagos” de Chile, fue visitada por Charles Darwin en 1834, en su segundo viaje al canal de Beagle. Y allí ya vaticinaba el notable naturalista inglés: “Esto es maravilloso. Nunca vi tal armonía en los paísajes y el comportamiento de animales y personas. Los indígenas son amenos y amos absolutos de la isla, sería una lástima que lleguen más europeos aquí…”

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