Paz

Cuando el león y el cordero se acostaron juntos los espectadores gritaron, todos a coro ‘¡El cordero no se amilana ni el león frunce el ceño, un milagro se produce ante nuestros ojos!’
Pero es patente por qué el cabeza-caliente contiene su cólera, y corazón-débil su terror y desprecio, porque uno no es sino un culo en una piel de león, el otro un lobo en la ropa de una oveja.

 

traducción: Hugo Müller

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