No culpable

‘Vi tus encantos en los brazos de otro’ dijo un enamorado griego con la sangre hirviente, ‘¡y te besaba bien mientras te sostenía allí, un pájaro dispuesto en la cola de una serpiente!’
La doncella miró hacia arriba desde la copa cinchada donde estaba aplastando las bayas rojas, dolor y sorpresa en sus ojos honestos, ‘era sólo uno de aquellos dioses’ dijo ella.

 

traducción: Hugo Müller

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