El paiute

¡Horrible es el paiute!

Aunque esté adornado con valentía, su persona es insulsa, él está destituido de jabón.
El se multiplica sobre la tierra a pesar de toda admonición.

Todo censura su indignidad asombrosa y versátil.
Sobre la amplia Reserva que le damos para que habite el idiota va cazando conejos para amueblar su interior.
El coge con avidez al santamontes cantando en el césped.

El ama su agria acidez, y engulle todo lo que pasa.
El penetra el velo de la araña, industriosamente rapiña los pueblos de sapos, y ensombrece en casa al caracol.
El corre ligeramente a tierra el extraño gusano rojo y, frotando diestramente, lo hace familiarmente conocido a su inclinación.
El rastrea el piñón hasta su guarida, lo rodea con celeridad, lo contempla con aspereza, sonríe, ¡y no está allí!
Deseo que él abra una sonrisa de adecuada vivacidad y cargando capacidad para llevar a su Agente adentro.
traducción: Hugo Müller

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