Una lista negra

Los comerciantes dicen ‘Resolvimos que enviaremos correos a todos los nombres de deudores que jamás pagan’.

‘¿Quién será el primero?’ inquiere el escriba preparado, ‘¿Quiénes son los jefes de la tribu merodeadora?’, ¡sí, alto Parnaso, levantándose desde el llano, sobre su pico canoso, su noble templo!

Dentro de aquel templo todos los nombres de bardos de pueblo son inscriptos sobre una losa de oro; a aquella mala eminencia, mi amigo, aspiro, y copio para tí el Rollo de Fama, entero.

Aún no son una total vergüenza aquellos nombres devotos, pero añade en misericordia esta nota explicativa: ‘Estos engañan porque la ley hace que el robo sea un crimen, y ellos obedecen todas las leyes excepto las leyes de la rima’.

 

traducción: Hugo Müller

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