El coronel perdido

‘Es una historia penosa’ dijo el atrevido marino que había navegado los lagos norteños, ‘ninguna más lamentable ha sido contada excepto que sean llamadas farsas’.
‘Vamos, tú, hijo del viento y la niebla, ¡porque ardo por conocer la peor!’

Pero sus labios silentes estaban soñadoramente inmersos en un vaso de licor.
Entonces él lo limpió en su manga y dijo: ‘Nunca gusta que beba pero qué del caballero galante que está muerto en el que verdaderamente triste pienso. El fue un soldado, un tipo de recatados modales, era conocido como Coronel, y él saludaba desde algún lugar donde levantaban un césped que era celestialmente azul. El navegó como un pasajero a bordo de la goleta Henery Jo. ¡Oh, salvajes las olas y rugían los vendavales como apuntadores en un show! ¡Pero él se sentó a una mesa que era calma y mansa como si nunca hubiese dejado que su espíritu supiera que las olas eran salvajes y eternamente húmedas! Sólo se sentó con una botella enfrente de su nariz, etiquetada “Eclipse total” (era la botella), y frecuentemente levantaba un vaso sobre sus mismos labios. Y él me dice (porque yo era el resbaladizo mayordomo del Henery Jo): “¡Esta vida de marinero del bien viejo Nick en los lagos es poderosamente seca!” Yo digo: “Sí, sí, señor, vence al holandés. Espero que superará el viaje”. Pero como si él hubiese sido yo, y dije también que hubiese tomado un barco más rápido. Su risa, alta, larga y libre, sonó sobre el rugido de la tempestad. “Eres un razonador elegante” dice él, “¡pero está poderosamente seco en la orilla!” “Oh marinero, ¿por qué pausar y dar una mirada a tan profunda preocupación? Tome otro vaso, vamos, ardo para saber lo peor”. “Un día él se estaba inclinando sobre el surco cuando sus pies de algún modo resbalaron y (ésta es la parte más lamentable de mi historia), ¡por accidente fue arrojado al mar! Los botes vacíos estaban en la borda, cuando nadó en el despertar del Henery, ¡pero adelante teníamos el barco montado que él había conducido desde la visión en el lago furioso!’ Y así el pobre caballero fue hundido y ahora estoy enterado de lo peor’. ‘¡¿Qué de él?! ¡Una hora más adelante lo encontraron en la piedra de yol muerto de sed!’

 

traducción: Hugo Müller

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