Música

Cuando suena la música se va la tierra que conozco, y todas sus cosas adorables se tornan aún más adorables, sus flores en llama de visión, los árboles de sus bosques elevando sus frondosas ramas, quietas en éxtasis.
Cuando suena la música, desde el agua se levantan náyades cuya belleza oscurece mis ojos que se despiertan, embelesado en extraños sueños arde cada rostro encantado, con soleme eco sacuden su morada.

Cuando la música suena todo lo que fui y soy antes de este asalto de polvo melancólico al que vine, y desde los bosques del tiempo, rompe en distante canción las horas de alas veloces, mientras me apresuro.

 

traducción: Hugo Müller

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