En el monumento no nacional junto a la frontera canadiense

Este es el campo donde la batalla no ocurrió, donde el soldado desconocido no murió. Este es el campo donde el pasto reunió manos, donde no se erige ningún monumento, y la única cosa heroica es el cielo.

Los pájaros vuelan aquí sin ningún sonido, desplegando sus alas a través del aire libre.

Nadie es asesinado –ni fueron asesinados- en este suelo santificado por el descuido y un aire tan manso que la gente lo celebra olvidando su nombre.

 

traducción: Hugo Müller

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *