Una canción de encantamiento

Allí canté una canción de encantamiento, en un bosque verde-verde, junto a bellas aguas, así como las palabras vinieron a mi las canté bajo el árbol salvaje del bosque.
Giré dando la espalda al sol, cantando bajo, observando las aves salvajes ir y venir, ninguna nube se veía en la profunda oscuridad azul bajo las ramas verdes y gruesas como paja.
Vino el crepúsculo, vino el silencio: el planeta de la llama plateada del atardecer, paseé por caminos oscurecidos, a través de espesuras trémulas con gotas de rocío.
Pero la música se perdió y las palabras de la canción que canté se habían ido cuando me senté solo, edades y edades cayeron sobre mí, en el bosque y el estanque y el árbol viejo.
traducción: Hugo Müller

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