Muérdago

Sentado bajo el muérdago (mágico muérdago, verde pálido), una última vela ardiendo bajo, todos los bailarines dormilones se fueron, sólo una vela ardiendo, sombras acechando en todas partes: alguien vino, y me besó allí.

Yo estaba cansado, mi cara estaría cabeceando bajo el muérdago (mágico muérdago, verde pálido), ninguna pisada, ninguna voz, aunque solo, justo cuando estaba sentado allí, dormido, solitario, encorvado en el aire quieto y sombrío, labios no vistos, y me besaron allí.

 

traducción: Hugo Müller

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