Fantasma

‘¿Quién golpea?’ ‘Yo, que era bello más allá de todos los sueños a restaurar, yo, desde las raíces del espino oscuro estoy aquí, y golpeo a la puerta’.
‘¿Quién habla?’ ‘Yo, una vez mi discurso fue dulce como el del pájaro en el aire, cuando el eco de las aguas seducía al oído, soy yo el que te habla bien’.
‘¡Oscura es la hora!’ ‘Sí, y fría’. ‘Solitaria es mi casa’. ‘Ah, ¿pero la mía?’ ‘Visión, tacto, labios, ojos brillaron en vano’. ‘Hace mucho tiempo están muertos para tí’.

Silencio.  Aún débiles, las llamas de las estrellas rompen el pórtico.
En la penumbra tanteó una mano cansada de la esperanza sobre llaves, barras y picaportes.

Un rostro atisbó. Toda la noche gris brilló en caos de vacancia; nada excepto un vasto lamento había allí, el dulce engaño se fue.
traducción: Hugo Müller

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