Cómo duerme el valiente

Amargamente, Inglaterra deberías apenarte, aunque ninguno de aquellos pobres hombres que murieron creyeron dentro de su alma que la muerte por ti sería glorificada.
Si alguna vez la observaron aproximándose, un misterio más allá del pensamiento para sondear, y a menudo, en maldición y temor, ellos escucharon al frío peligro susurrar ‘¡ven!’
Escucharon, y obedecieron. Oh, si tu lloraras por tal coraje y honor, dolor, desesperación, recuerda también que aquellos que duermen ya no pueden compartir más remordimiento.
traducción: Hugo Müller

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