A gusto

El tiempo puede reparar la mayoría de las heridas pero algunas son mortales, aquellas: para un corazón roto no hay bálsamo, no hay cura para un corazón a gusto…

A gusto pero frío como piedra, aunque el intelecto sigue girando, y la proeza y cara practicada no pueden mostrar nada de la vida que se ha ido, pero sonríe, como un hábito aprendido, y suspira, por costumbre llevada, y el alma adentro está segura de la condena, ya que está muerta.

 

traducción: Hugo Müller

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