Un cuadro no elogiado

Una vez vi una imagen de Angel. “No terminado” dijo el crítico, “hecho en su juventud”, y eso fue todo, ¡en verdad, ningún pensamiento de elogio!

El fue informado, e indudablemente era así. Y aún, dejo ir una hora de sueño por el camino de todos los tiempos, tocado por lágrimas y piedad, pasión y alegría, el aguijoneo del diente de la conciencia ante aquel agobiado Cristo divino, brillando suavemente.
El anhelo del pintor con una mano insegura me ha movido más que en sus días magistrales,

parecía hablar como alguien cuya meca ha sido contemplada primero, aunque en desmayo y lejos de los caminos, y que entonces no podrá sacudir su voz de mando, aún tiembla por una palabra de oración y alabanza.

 

traducción: Hugo Müller

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