Los mares de Inglaterra

Los mares de Inglaterra son nuestro viejo deleite: ¡dejen que el alto oleaje de la orilla ripiosa cante libertad sobre sus brisas eternas a todas las naves de la tierra que navegan y se elevan a la vista!

La densa ortiga marina es nuestra fortaleza, soplando firmemente donde absorbe la ola clara, ¡oh, sé la gloria de nuestros hombres y naves bravos y arrebatados, que no escuchan lamentos!
Hay un gran coraje en una tierra que ha tenido una libertad custodiada por los mares ultraterrenos, y aún para encontrar al fin la paz en ellos, ¡cuántos marinos han navegado hacia la muerte!
Sus nombres son como un esplendor en una vieja canción, su registro brilla como bahías por los años, su jubilación es el llanto del hombre que navega con el sol de frente entre vastas profundidades.
Los mares de Inglaterra son nuestro viejo deleite: ¡dejen que el alto oleaje de la orilla ripiosa cante libertad sobre sus brisas eternas a todas las naves de la tierra que navegan y se elevan a la vista!
traducción: Hugo Müller

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