El velo

Yo pienso y pienso: aún así fracaso, ¿por qué esta mujer usa un velo?, ¿por qué elige enmascarar su rostro así bajo aquella delicada red de encaje?
Veo la punta de una pequeña nariz y dos labios rojos, puestos curiosamente como bayas mellizas en un tallo, y aún, ella los ha enredado.

Sus ojos, es simple, examinan a su gusto lo que le plazca a su mirada.

Aún, sean de avellana, grises o azules, o aún del más adorable tinte lila, no puedo adivinarlo, ¿por qué, por qué niegan tanta belleza al paseante?
Un colibrí salido de una arboleda puede exponer su canción, desde debajo de aquel velo una boca feliz no duda que puede hacer sonido inglés más dulce para su bien. Pero luego, ¿por qué envolverla así, lo que cada viento florido podría besar? ¿Por qué en aquel pequeño disfraz nocturno un rostro luminoso, aquellos ojos estrellados?

 

traducción: Hugo Müller

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