Dormir

Cuando todos, y pájaros y bestias reptantes, cuando la oscuridad de la noche es profunda, desde la movilizadora maravilla de sus vidas se han comprometido a dormir.

Sin un pensamiento, o temor, ellos cierran las estrechas puertas del sentido,

quietos y sin escuchar, en somnolencia convierten su fuerza en impotencia.

La transitoria extrañeza de la tierra ya no es vista por sus espíritus: dentro de una silente y retirada penumbra ellos duermen en secreto.
Tienen dos mundos –un globo olvidado-, rodando de la oscuridad a la luz, y todo el encantador reino del sueño que brota de la noche.

 

traducción: Hugo Müller

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