Parang

Hombre, me chupo el diente cuando escucho cómo mienten los tramposos del tiempo de la cosecha, ¡y los lamentos de las flautas que me besan el culo trayendo agua a mis ojos! Oh, cuando pienso cómo desde joven perdí tiempo en fiestas, podría gritar en una rabia de ojos rojos por deseo devenido arrepentimiento, sin saber la verdad que cantaba en parang y la Commette. Chico, cada maldito tono que hacían era un tono de amor que duraba para siempre, es el encerado y la decadencia de la luna desde que Adán cogió la fiebre del cuerpo.

Soy viejo, así que la joven cosecha no tendrán estas garras para cosechar su talle, ¡pero sé ‘hacer más’ de ‘no’ desde que la tumba gritó ‘apúrate’! Este mundo de banjo tiene una cuerda y todos los hombres bailan en aquel tono: que el amor es un lugar en el monte con música afligida desde eljos, tan pronto como miras detrás de su espalda y ves la caída de una estrella fija como una lágrima de ella después.
Hombres jóvenes traen amor a la desgracia con remordimiento, palabras de arrepentimiento, cuando carne sobre carne era el tono desde que la primera nube se levantó para descubrir el pecho de la luna desnuda.

 

traducción: Hugo Müller

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