Un día lírico

Estimo que hay días líricos, tan maduros con ánimo y resplandor,

tan ricos en gratitud y alabanza, que extasían todo el año.

(Y si hay un buen Dios arriba como me contaron en la iglesia),

¡cómo miraría con orgullo y amor sobre su obra perfecta!
Hoy ha sido un día lírico, espero recordarlo por mucho tiempo,

de rodeo y danza en el prado, de alegría silvestre, de brillo y canto.

Tal alegría vi en los ojos de las mujeres, en el semblante de las madres tierna felicidad…

¡Cómo rivalizaría la tierra con el paraíso si cada día fuese como éste!
¿Por qué morir?, digo yo, vivamos en un mundo lírico de canto y brillo,

con éxtasis de amanecer en amanecer hasta que saludemos el amanecer divino.

Porque creo, con las estrellas y el sol, con la montaña y la llanura, con el mar y la tierra,

inextricablemente somos uno, atados a la integridad de Dios.
traducción: Hugo Müller

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