Perro combatiente

¡Perro combatiente! Ahora, no es extraño, he estado en el extranjero por más de un año,

vi un montón de cosas tremendas desde entonces,

he matado, lo reconozco, una docena de hombres,

seis fueron dudosos pero seis seguros, tres en Normandía, tres en el Ruhr.
Cuatro los liquidé con una granada de mano, a dos les disparé en un raid nocturno:

Oh, no lo lamento, salvo quizás pensar que mis alemanes no eran japoneses.
¡Perro combatiente! Ahora no es duro, me debieron dar el material de héroe,

bandas y banquetes, banderas y flores, discursos, melocotones y lluvias de confite,

Bienvenido a tu viejo pueblo natal, Sargento de color Josephus Brown.
Luchaste como un tigre, uno de nuestros mejores, medallas y galones en su pecho.
Aplausos para un guerrero, fresco de la batalla…”

Seguro los hubiese tenido si hubiera sido blanco.
¡Perro combatiente! Es demasiado malo, llegar a casa y nadie superior,

deslizarme en el viejo drugstore, ya nadie me reconoce, admirando mi uniforme ajustado y elegante, digo, ciertamente cambié un poco de aquel muchacho que solía cantar

con un banjo golpeado en el salón de Shay,

del negro ‘bueno para nada’ que escapó luego de clavar su cuchillo en el viejo Shay.

Ellos me iban a linchar, porque él era blanco, pero él violó a mi hermana una noche de domingo,

entonces hice lo que un hombre decente debe hacer, y hundí su cuerpo profundo en el fango.
Oh, él se burló de mí para mi negra desgracia, me llamó ‘negro de mierda’,

escupió en mi rostro, así que enterré mi cuchillo en su corazón,

riéndome al ver la sangre caliente manar, riéndome todavía aunque fue hace mucho tiempo, y nadie jamás lo sabrá.
Nadie va a contar cómo el viejo Shay se fue derecho al infierno,

nadie me hará confesar, y qué es una muerte más o menos.

Mi piel puede ser negra, ¡pero por Cristo!, he luchado,

asesiné a una docena, y cada uno era blanco, y ninguno jamás me había hecho daño,

y mi conciencia está limpia, no tengo alarma, así que iré a donde hundí al viejo Shay en
el pantano, y escupiré en el agua… ¡Perro combatiente!

 

traducción: Hugo Müller

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