No puedes enlatar el amor

No sé cómo se sienten los peces, pero no puedo evitar pensar que es extraño,

que una joven anguila femenina, alegre y a la moda, se enamore de un bacalao.

Así, eso es exactamente lo que ella hizo y eso sólo prueba que hagas lo que hagas

no podrás ponerle tapa a aquel loco sentimiento de amor.

Ahora, el joven bacalao es un terrible libertino, y no tiene deseo de casarse,

pero teme romper su loco corazón, entonces esto es lo que dijo:

“Algunos hombres aprecian los ojos de la mujer y otros admiran sus labios,

mientras otros tienen un gusto por una cintura pequeña,

a mí, lo que me gustan son las caderas, así verás, querida” dijo aquel alegre bacalao, “exactamente cómo me siento,

oh, odio ser cruel pero me conozco, y la anguila no tiene caderas”.

“¡Compañeros, es verdad!” dijo la loca anguila, mientras se sonrojaba hasta sus finas extremidades:

“y con esfuerzo en alta mar, aunque me duela, intentaré desarrollar caderas”.
Entonces día y noche con todo su poder y cultura física se dedicó a ello,

pero compañeros, le faltaban, en el medio de su espalda no pudo reconocer una joroba.

Entonces ella supo que su eclipse de amor estaba destinado desde el principio,

porque aún jamás se ha visto una anguila con caderas, así ella murió de un corazón roto.
Coro: Oh, tienes que entregarte al amor, pero al amor no se lo puede enlatar,

lo descubrirás desde el fondo del mar profundo al azul de arriba.

Desde la liebre belga al oso polar, y la paloma tortuga,

puedes ver donde te plazca, pero desde el elefante a las moscas,

jamás podrás ponerle tapa al amor.
Puedes mirar donde elijas, pero desde los cangrejos a los canguros,

jamás podrás ponerle tapa al amor
Puedes mirar donde te guste, pero desde los sapos al lucio, jamás podrás ponerle tapa al amor.

Puedes mirar donde gustes, pero desde el búfalo a las abejas, jamás podrás ponerle tapa al amor.

 

traducción: Hugo Müller

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