Los hombres que no se ajustan

Hay una raza de hombres que no se ajustan, una raza que no puede permanecer quieta,

entonces rompen los corazones de sus parientes y amigos, y vagan por el mundo a voluntad. Alcanzan el campo y recorren la marea, y trepan a la cresta de la montaña,

suya es la maldición de la sangre gitana, y no saben cómo descansar.

Si sólo fueron derecho querrán ir más lejos, son fuertes, valientes y sinceros,

pero siempre están cansados de las cosas como son, y desean lo extraño y nuevo.

Ellos dicen: “Si pudiera encontrar mi propio ritmo, ¡qué profunda marca haría!”

Entonces ellos parten y cambian, y cada movimiento fresco es sólo un fresco error.

Y cada uno olvida, mientras se desnuda y corre, con un paso brillante, ligero,

que son los firmes, silenciosos, los que pisotean quienes triunfan en la carrera de la vida.

Y cada uno olvida que su juventud huyó, olvida que su mejor momento ha pasado,

hasta que un día se para, con la esperanza de estar muerto, en el resplandor de la verdad al fin.

El ha fallado, él ha fallado, él ha perdido su oportunidad,

acaba de hacer las cosas por la mitad.

La vida ha sido una buena broma alegre para él, y ahora es el tiempo de reír.

¡Ja, ja! El es uno de la legión perdida, nunca fue hecho para vencer,

él es una piedra rodante, y está criado en el hueso, él es un hombre que no se ajustará.
traducción: Hugo Müller

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