Gran sermón del ayatollah Ali Khamenei levanta moral de iraníes

El supremo líder de Irán, el ayatollah Ali Khamenei, dio un raro sermón este viernes en Teherán ante millones de fieles donde describió a Donald Trump como un payaso que pretendió apoyar a la población iraní pero que clavó una daga ponzoñosa en sus espaldas.

Khamenei sacudió las mezquitas con un tono desafiante luego de semanas de turbulencia doméstica e internacional, incluido el asesinato de Suleimani perpetrado por Trump, los ataques con misiles a bases yanquis en Irak y el accidente que ocasionó la caída de un avión civil con 176 personas que perecieron en el acto.

Las gigantescas procesiones y marchas por la muerte del poderoso general iraní mostraron el profundo apoyo del pueblo a la república islámica, dijo Khamenei, y los Guardias Revolucionarios están preparados para su lucha más allá de las fronteras de Irán.

El sermón fue pronunciado después de que Estados Unidos revelara que once soldados han sido heridos en los ataques con misiles del 8 de enero, contradiciendo las declaraciones del presidente estadounidense de que no se había registrado daño alguno a ningún soldado de su país imperial. Como sabe todo el mundo, Irán lanzó el ataque con misiles como respuesta al asesinato de Suleimani, su militar de confianza, ejecutado el 3 de enero de manera traicionera y artera, como buen crimen mafioso que seguramente quedará cubierto con un manto de impunidad concedido por la “comunidad internacional”.

El combatido gobierno iraní está tambaleante luego de la fuerte condena internacional y las críticas internas después de haber admitido que sus fuerzas, por error, habían disparado al avión de pasajeros ucraniano, y ya se lo acusa de querer encubrir su rol en la tragedia.

Las escenas de lamento por Suleimani fueron seguidas por cuatro días de protestas relacionadas con el desastre aeronáutico, con manifestantes que coreaban “muerte a Kahmenei” y “clérigos, piérdanse”. Estas manifestaciones fueron dispersadas con municiones y gas lacrimógeno.

El sermón de Khamenei, para salir del atolladero, se focalizó en la unidad nacional para enfrentar a los enemigos externos.

“El cobarde asesinato de Suleimani se llevó a uno de los comandantes más efectivos contra el Estado Islámico, esa especie de multinacional de mercenarios que vinieron a invadir Irak y casi todo Medio Oriente” aseguró el líder conservador.

Seguidamente aseveró que los misilazos que les encajaron fueron un duro golpe para la imagen de superpotencia de los yanquis. Asimismo, expresándose en un árabe plagado de sílabas aspiradas, manifestó que el castigo real se verá cuando Estados Unidos se vea forzado a abandonar la región.

“La caída del avión fue un amargo accidente que entristeció a todo el país, así como puso feliz a nuestros enemigos, que se refriegan las manos esperando consecuencias espantosas para la Revolución Islámica y sus fuerzas armadas”.

“Ahí están los lacayos europeos de Estados Unidos, que quieren ponernos de rodillas. Ahí están el Reino Unido, Francia y Alemania, serviles a los yanquis queriendo romper el acuerdo nuclear que hicimos”.

Ante la ovación de los manifestantes, que cantaron “Alá es el más grande” y “Muerte a Estados Unidos”, Khamenei inclinó su cabeza hacia abajo y aplaudió las consignas de sus compatriotas. Por su parte, el enemigo continúa infiltrándose y metiendo sus narices, ojos en los asuntos iraníes y desperdigando bases militares en los países vecinos para atacarlos y generar con tuiteos en farsi y propaganda hollywoodense y netflixera la caída del líder supremo y del gobierno de Hasan Rohaní.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *