Un personaje

Con qué frecuencia deseo ser lo que la gente llama un personaje,

un tipo viejo, maduro y querúbico, que vive para hacer a sus pares felices,

con un centelleo de felicidad en sus ojos, y alrededor de sus labios una arruga sonriente,

que con radiante esperanza y ánimo sea más afable cada año.

Déjenme luchar por este ideal, y mantengan vivo al muchacho que hay en mí,

que no conozca enojo o disputa, que vaya serenamente por su propio camino,

para que comprendan los enemigos de los hombres, camine tomado de la mano con humor,

que ame cada día y pregunte por qué la gente no es tan jocunda como yo

Entonces sean simples, decentes, amables, con gentil corazón y mente serena,

y si los aguijonea un enojo justo, refrenen su temperamento y su lengua.

Dejen que el pensamiento por otros sea su guía, y que triunfe la paciencia sobre el orgullo…

Con caridad para aquellos que erran, vivan la vida de modo que la gente pueda decir que ustedes son, ¡Dios bendiga su corazón!, un Personaje.

 

traducción: Hugo Müller

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