Sonríe

Si estás parado contra un boxeador y te están por noquear, sonríe.

Si te sientes bastante mal y estás azotado más allá de toda duda, sonríe.

No le permitas ver que estás acobardado, déjale saber con cada tortazo,

aunque tu rostro esté golpeado como una pasta, que tu corazón brotando es valiente,

sólo párate sobre tus patas hasta que el tipo te noquee, y sonríe.

Esta vida es una batalla excesiva, y el mismo consejo se mantiene fiel a la sonrisa.

Si estás parado contra él malamente, entonces es sólo uno sobre ti, así que sonríe.

Si el futuro es negro como el trueno, no dejes que la gente vea que estás triste,

sólo cultiva una sonrisa de hierro y alegría durante todo el día,

si te llaman “Pequeño sol”, desea que ellos tampoco tengan problemas,

también deberías sonreír.

Levántate en la mañana con la voluntad, suave o ruda, de que sonreirás.

Húndete en el sueño a la medianoche, y aunque te sientas duro, aún sonríe.
No se gana nada con la queja, y no eres de ese tipo, eres un luchador que regresa,

y no tomarás un desaire, tu problema es que no sabes cuándo has tenido demasiado, no cedas.

Si el destino te abate, sólo levántate y toma otra bofetada,

puedes apostar que no hay mejor filosofía que el engaño, y sonríe.

 

traducción: Hugo Müller

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