Observador de pájaros

En Wall Street una vez una poderosa potencia y ahora un multimillonario,

solo dentro de un cenador sombreado, en ropas que su mayordomo no usaría

él observa brillar alas de pájaro en el aire.

El hombre que planeó poderosas fusiones, y controló como un rey el petróleo y carbón,

con vasos de campo en su mano frágil espía prodigiosos polluelos de cinco años,
con alegría que no podría comprar por oro.
Sí, aún como un niño en su alegría, pero cómo se crispa con odio y espanto

y sacude un puño como una garra para ver un cernícalo sobrevolando:

aunque jamás le dispararía para matarlo.
Aunque su cocinero busca forraje para satisfacer su apetito,

el viejo vive a leche y mazamorra, y ahora es su último deleite,

a la tarde si un pardillo solitario permanece para recoger almendras trituradas de sus dedos.

 

traducción: Hugo Müller

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