Humildad

Mis virtudes en piedra de Carrara, cortan cuidadosamente toda mi exploración,

debajo yazco, un hueso fétido, el mármol vale más que el hombre.

Si en mi tumba pura ellos debieran grabar mis vicios, ¡cómo se reiría la gente!
Y dicen con onda simpática: “Como nosotros él fue un hombre de pecado”.

Y de algún modo él fue consolado allí, sabiendo que ellos, aunque se incline el Hades,

cuando finalmente vengan a morir, disfrutarán un monumento de blanco nieve.
Y quizás sea tan bueno cuando nosotros seamos seaparados de la vida y la lujuria,

que aunque nuestras almas se hundan en el infierno, nuestras tumbas señalarán: ¡Destino Cielo!

 

traducción: Hugo Müller

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