Gran matanza de animales en Nepal para tristeza vegana

Miles de hindúes amantes de las carnicerías y matanzas se reunieron en el sur de Nepal para asistir al ritual de Bariyarpur, donde se lleva a cabo el sacrificio de animales más grande del mundo, a pesar de que una corte había prohibido el evento, a la par de activistas y veganos que advirtieron a los organizadores de que debían suspenderlo en nombre de Dios y la Naturaleza.

Esta ceremonia religiosa, que comenzará mañana, se realiza cada cinco años en este pequeño pueblo nepalí cercano a la frontera con India, en honor de la diosa hindú Gadhimai, dadora de la energía sexual.

Aproximadamente 200.000 animals, desde cabras a ratas, fueron masacrados en el último evento de 2014 y los cuchillos y diferentes métodos de exterminio se están ajustando y preparando, ansiosos por conseguir buenas porciones.

Los búfalos ya fueron acorralados en cercos improvisados mientras los adoradores duermen y cocinan junto al camino que conduce al templo. Entre ellos encontramos a Sabu Sahani, de 25 años, que viajó con su familia desde Bihar, India, durante todo un día para ofrecer un macho cabrío. “Estoy feliz de estar aquí. La diosa me escuchó. No teníamos hijos, pero ahora mi esposa dio a luz a una nena” –aseveró el creyente en el destripamiento.

Peregrinos y ganaderos sin licencia, que cruzan la frontera entre India y Nepal, son responsables de proveer la mayor cantidad de animales para el sacrificio. Sólo unos poco desafortunados, y desprevenidos, son detenidos por los agentes de seguridad indios y los voluntarios de las asociaciones veganas y protectoras de animales.

Muchos creyeron que esta vieja y milenaria tradición había llegado a su fin luego de que las autoridades del templo anunciaran su prohibición en 2015, y la suprema corte de Nepal instara a las autoridades políticas a desalentar que se vuelva a perpetrar semejante derramamiento de sangre sólo para que millones de creyentes mejoren sus performances sexuales.

Los portavoces de las ONGs involucradas en la evitación del festival explicaron que tanto las autoridades políticas como religiosas fallaron en implementar las prohibiciones. Manoj Gantam, portavoz de la Asociación Vegana Nepalí, aseveró: “En esta materia, el gobierno demostró un populismo nefasto, que prioriza el clientelismo y las creencias personales sobre la ley y las órdenes de las instituciones judiciales. No han hecho lo suficiente para frenar el espanto que se viene”.

El sacerdote local Mangal Chaudhary, cuya familia ha servido al templo desde hace por lo menos diez generaciones, reveló que no sabe cómo hará el templo este año para realizar los sacrificios masivos, ya que desconoce aún la cantidad de asistentes, que ha sido de más de 4 millones en 2015, lo que demuestra que el costo de 200.000 animales no resulta tan oneroso. “Seguiremos nuestros ritos y costumbres en el templo. Lo que hacen los devotos afuera es cosa de ellos” –expresó, lavándose las manos en una jofaina con esencia de nuez moscada.

De acuerdo con una leyenda que contó un baqueano local, los primeros sacrificios en Bariyarpur se realizaron hace mil años cuando la diosa Gadhimai apareció en el sueño de un prisionero y le pidió que le levantara un templo. Cuando el convicto se despertó, sus esposas se habían abierto y pudo huir y construir el templo, donde le sacrificó a la diosa varios animales en señal de gratitud. Algunos historiadores deslizan que la energía sexual del ex presidiario, tras los sacrificios, era portentosa, llegano a tener relaciones sexuales con más de 40 mujeres en una noche, superando récords del mismísimo Mick Jagger.

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