Falla

Escribió una obra, de día y noche se esforzó con pasión y deleite,

aún sabía, bastante antes de que cayera el cortinado, su drama era un fracaso lamentable.

Buscó un sitio en el Parlamento, el día de la elección trajo una espantosa derrota,

aún él había pretendido prodigiosamente a sus compañeros con palabra y pluma.

Y entonces escribió una obra más ligera que un día lo hizo famoso.
Ganó un sitio en el Parlamento y el camino por el que iba estaba estrellado.
Aún mientras se acercaba a la puerta de la muerte lo escucharon decir con aliento quebrado:

‘Por todo lo que hablé, planeé y escribí, al final sólo soy un desastre’.
Así somos todos, nuestros triunfos son pequeños por lo que podríamos haber hecho.

Nuestras victorias que aplauden los hombres son sórdidas en la visión de Dios.
traducción: Hugo Müller

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