Gente pescadora

Me gusta mirar a los pescadores y a veces deseo ser afortunado y atrapar un pequeño pez.

Los observo parados como estatuas y mirando el agua,

pero si empujan su flotador a tierra es sólo para cebar un anzuelo.

Me intriga la psicología que los enraiza en su lugar,

y me maravilla la calma que veo en cada ángulo de sus rostros.
Hay una paciencia en sus ojos, junto al salto del río,

no creo que piensen en estar esperando una mordida o sacudida.
O de otro modo son hombres tan gentiles que aman, no saben por qué

la gracia verde de los árboles o el agua cuando salpica al cielo…

¡Dulces almas simples! Mientras vano observo mi corazón es amable hacia ustedes:

el premio más preciado de todos los que atrapan, sólo paz mental.

 

traducción: Hugo Müller

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