Anteojos oscuros

Dulce doncella, ¿por qué disfrazas la belleza de tus ojos con anteojos negros?

Aunque estoy bien advertido de que eres más que linda, careces de atractivo.

Porque mientras te contemplo me pregunto si tus ojos son marrones o azules.

Pero aunque no pueda verlos estoy seguro que cada uno debe ser brillante como una estrella.
Es difícil decir si son verdes, grises o violetas,

la luz de amor en su brillo, compañeros, nunca la conoceré para mi arrepentimiento.

En algún libro de rimas he leído que una poetisa lo dijo y lo estimó verdadero,

los hombres no morderán los cuellos de las dulces que usan anteojos,

¿hombre joven, lo harías?
Pero aunque frustre el romance, Colón tomó una chance y lo mismo haría yo,

aún sin ver tus ojos estoy contento de hacerte mi reina y elevarte al cielo.

Compañeros, la veo partir y nunca conoceré el color de sus pupilas,

así sobre un trago solitario me fuerzo a pensar: ¡Damisela, tú bizca!

 

traducción: Hugo Müller

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