Anhelante

Oh, cómo me alegraría tener una pequeña casa,

acurrucada en un lote sombreado, con un jardín trasero,

comida sencilla, ropa vieja, un libro, una pipa, una mecedora…

Nunca me escucharían quejarme si tuviera una pequeña casa.
Oh, si tuviera suficiente plata para comprar las cosas necesarias,

mazamorra, tostadas y té, ¡qué contento me pondría!

Puedes tener tu torta y vino, cenaría sopa de repollo,
bromeando por el final de la jornada, si tuviera suficiente para gastar.

Oh, daría gracias de rodillas si no tuviera jefe al que agradecer,

pertenecería a mí mismo, llenaría el día de canción.

La corteza de la libertad es mucho más dulce que el control y el caviar,

cómo arrojaría mi sombrero raído si no tuviera un jefe.
Así podrán ver mi punto de vista pero no hay nada que pueda hacer,

oh, el cansancio del trabajo, obligaciones que no puedo rehuir.

Aunque imploro simplicidad debo ir abajo a mi tumba,

dirigido por el oro, atravesado por el cuidado, sólo un pobre maldito millonario.
traducción: Hugo Müller

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