Abuelo gruñón

Nieta de uñas pintadas, como si hubiesen sido empapadas en sangre,

me gustaría ponerte a arrastrar baldes y fregar el piso de la cocina.

Soy viejo y por supuesto, áspero, y en este punto mi paciencia falla,

demandaría a mi vieja muchacha por divorcio si se mostrara con las uñas pintadas.
Nieta de uñas pintadas, eres como una Jezebel,

¿esperas atrapar a los hombres con talones de tinte tan sangriento?

Podría perdonar tus labios manchados, tu mejilla escarlata que vela el polvo

pero no tus uñas sanguíneas… No me rasques con tus uñas pintadas.

Nieta de uñas pintadas, si fuera el señor de diez damas las maldeciría sobre colinas y valles,

y las sostendría para el desprecio de los hombres si tuvieran las garras con tinte carmesí,

sí, aunque canten como ruiseñores al cielo gritaría:

“¡Fuera de mi vista, ustedes, brujas de uñas pintadas!

 

traducción: Hugo Müller

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