Situación infernal crítica en campamento de refugiados de Lesbos

Las autoridades griegas están luchando sin descanso para controlar el excesivamente sobrepoblado campamento de migrantes de Lesbos luego de que un incendio dejó la semana pasada al menos una persona muerta. Los agentes de la policía migratoria dijeron que encontraron los restos carbonizados de una mujer afgana luego de que un container usado como vivienda por los refugiados explotara en el centro de recepción de Moira. El fuego tuvo que ser extinguido por aviones hidrantes.

Más de 13.000 personas están ahora amontonadas en tiendas y containers con capacidad para solo 3.000 en Moria, unas barracas militares en desuso a la salida de Mitilene, la capital de la isla donde vienen creciendo las tensiones.

El hallazgo del cuerpo carbonizado generó la rebelión de los habitantes del campamento, tal como informó Lefteris Economou, ministro de protección ciudadana. “Lanzaron piedras y otros objetos, dañando tres camiones cisterna e hiriendo a cuatro policías y un bombero”.

El ministro de salud dijo se registraron 19 personas con quemaduras, incluidos cuatro niños. Algunos refugiados denunciaron que junto a la mujer murió un niño de apenas 2 años.

El gobierno griego de centroderecha informó que detendrá los traslados a la isla de inmediato. El campamento ya está excedido en cuatro veces su capacidad. Economou sostuvo que la semana próxima piensan trasladar a 250 refugiados para descomprimir las cosas, aunque no aclaró el lugar al que serán transportados, y bajo qué condiciones.

Como otras islas cercanas de la costa turca, Lesbos ha experimentado un abrupto incremento de los arribos de buscadores de asilo que intentan llegar a Europa desesperadamente desde zonas asiáticas y africanas en conflicto.

“La situación está completamente fuera de control” dijo Vasillis Rodopoulos, el jefe de policía local, describiendo el desastre hecho por el fuego. “Su comportamiento fue muy agresivo, no querían dejar pasar los camiones para apagar las llamas, y por primera vez gritaron: ‘mata a la policía’”.

Pero los trabajadores de ONGs en Lesbos dijeron que el caos refleja la creciente frustración entre los ocupantes del campamento. Han ocurrido varios incendios en las barracas desde que la Unión Europea hizo un acuerdo con Turquía en 2016 para detener el flujo de migrantes. Una mujer y un niño murieron en un incendio similar hace tres meses.

“Nadie puede llamar a este incendio y estas muertes como accidentes” dijo Marco Sandrone, un oficial de campo de Médicos sin Fronteras: “Esta tragedia es el resultado directo de la brutal política de entrampar a 13.000 personas en un campamento hecho para 3.000. Las autoridades griegas y europas continúan conteniendo a estas personas en condiciones horrendas, y son responsables de la repetición de estos episodios dramáticos. Es hora de acabar con el acuerdo UE-Turquía y está política inhumana de contención. La gente debe ser urgentemente evacuada fuera del infierno en que se ha transformado Moria”.

Gracia alberga actualmente a 85.000 refugiados, la mayoría de Siria aunque también ha tenido arribos recientes de Afganistán y Africa. Cerca de 35.000 arribaron en 2019, desbordando las cifras en Italia y España. Es un problema crítico para el primer ministro Kyriakos Mitsotakis, que ganó hace dos meses las elecciones prometiendo cortar con la inmigración. Mitsotakis planteó el tema junto al presidente turco Recep Tayyip Erdoğan, la semana pasada en la reunión de la ONU en New York, y esta semana viajará a Turquía para continuar las conversaciones. Los ministros admiten que los campamentos de las islas ya no dan abasto con la cantidad de refugiados.

El vocero del gobierno griego, Stelios Petsas, anunció que se conformará un gabinete para adoptar medidas de emergencia tendientes a aumentar radicalmente el número de deportaciones de aquellos buscadores de asilo cuyas solicitudes sean rechazadas. “Va a hacer un incremento de los retornos a Turquía. De los 1.806 que retornaron durante el gobierno de Syriza, pasaremos a 10.000 a fines de 2020” dijo el funcionario griego.

Asimismo se establecerán centros cerrados de detención para aquellos que ingresen ilegalmente a un país miembro de la Unión Europea y no califiquen para lograr algún tipo asilo. De cualquier modo, Spyros Galinos, ex alcalde de Lesbos, que abandonó su puesto cuando un millón de sirios aterrizaron en la isla pidiendo asilo, nos confesó: “Esto es una bomba que va a explotar. Los esfuerzos de descongestión son insuficientes. Te mueves más hacia el centro y aparecen otros. Es un ciclo que continuará repitiéndose con un devastador efecto hasta que venga una explosión o revuelta total. Ahí sí que ni las lesbianas van a querer venir a Lesbos”.

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