Secretario

Mi jefe es un hombre de poder con modales de un cerdo,

me esclaviza de la mañana a la noche y me trata como a un perro.

Piensa que no hay nada en esta tierra que su dinero no pueda comprar,
y reclama que debe obtener varios salarios completos de un conchabado como yo.

¿Pero lo hace? Aunque sea un hombre de estado, y fabulosamente rico,

poco adivina que su compañera es una prostituta hermosa.
Porque él es gris, grueso y gordo, mientras yo soy alto y flaco,

y cuando él se va ocurre que yo tomo su lugar.
¡Oh Dios! La belleza del golpe cuando estalle su vida,

cuando me ría y le haga saber que su esposa es mi amante.

Hoy un felpudo para sus pies, él ama verme retorcido…

Mañana, ¡qué dulce es la revancha!, el giro del gusano.

 

traducción: Hugo Müller

 

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