Guignol

Cuando era pequeño era adicto a Punch y los shows de Judy,

mi risa infantil, supongo, sonaba más fuerte que las de todos ellos.

Azuzaría al juez con bromas, el policía era un desgraciado pero oh,

cómo hubiese chiflado mi odio al sombrío Jack Ketch.
Aunque sea un señor avejentado aún amo a Punch y los shows de Judy,

y con mis pequeños ayudo a rellenar las filas entusiastas.

Qué regocijo es ver su alegría, y qué suspiro dieron cuando

Punch imploró ser mostrado y sacudió a Jack Ketch.

¡Bueno! Ya no observaré el juego, es la audiencia la que me da placer hoy,

¡tal encanto de inocencia, mimos inmortales!
Me parece que si pudiera revivir mi vida con gusto me gustaría ser un Punch y un hombre Judy.

 

traducción: Hugo Müller

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