No alienten

¡Malditos sean, no alienten, no alienten! ¡Silencio!

Su lágrima más amarga está completamente dulce hoy…

Arrodíllense y recen.

Vean, cantan mientras se van marchando fila tras fila.

¿Quién se excusará para retornar, sombrío y oscuramente severo?

Tipos que conocimos, es tan extraño, distantes y oscuros con el cambio,

silenciosos como aquellos que asesinaron, algo en ellos está muerto también.

Quienes retornen de esta manera, para cantar como cantan hoy.
Enviaron abarrotados de armas a los más valientes de vuestros hijos.
Un millón lanzados a la carnicería, sangre fluyendo como agua del Támesis,

vuestros muertos apilados altos como pirámides hacia el cielo angustiado,
un monumento de odio, horror y crimen abajo para todos los tiempos.

Llanto, rabia, piedad, maldición, miedo, cualquier cosa pero… no alienten.

Siembra con las armas del arado la semilla de tus hijos espléndidos.

Deja que tu heroico asesinato abone ricamente la llanura.

¿Cuál será la cosecha? Los no nacidos de los no nacidos la verán…

Oscuro y espantoso es el cielo… Por la piedad de Dios no alienten.
Oscuro y espantoso es su camino. Los que cantan mientras marchan hoy…

Humildes sus corazones y recen.
traducción: Hugo Müller

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