Externalismo

El más grande escritor de hoy (lo pongo casi con Maupassant),

me dijo en un modo cansino, la última vez que lo encontré:

“Viejo amigo, este mundo se está volviendo cada vez más burgués, hastiado, avergonzante:

agradezco a Dios que viviré lo suficiente antes de que se torne definitivamente asqueroso”.

Yo dije: “Viejo amigo, no estoy de acuerdo. ¿Por qué uno debería despreciar así el presente?
Para tipos victoriosos como tú y yo todavía puede ser extremadamente placentero.

Acaso no tenemos mujeres, vino y canto, un alegre trío a mi pensamiento,

tan alegremente podemos disfrutar con risas, amor, comiendo, bebiendo”.
El dijo: “Querido muchacho, puede ser así pero estoy alimentado con guerra y preocupación,

escaparía a este mundo de pena, ira y error, de odio y apuro.

Me gustaría ganar la paz mental de los lamas en las alturas tibetanas,
o tal vez encontrar un santuario con oleaje en islas de coral”.
Yo dije: “Querido muchacho, no vayas tan lejos: sólo vive una vida de simplemente ser,

olvidando todos los males existentes, satisfecho con escuchar, con ver.
El sentido del olfato, el gusto y el tacto pueden traerte dicha en amplia medida:

si sólo no pensaras demasiado, tu programa podría estar envuelto con placer.
Pero no intentes explorar debajo de la delgada película de la pantalla de la Naturaleza,

mírala como una muestra superficial, sin el propósito de un sentido.

No tomes en cuenta la lucha social, y no te espantes por el cataclismo que se aproxima:

deja que tu filosofía de vida sea lo que llamo Externalismo.

La luna brilla con una luz prestada, así dicen los sabios, no lo dudo.

Su trance de plata es suficiente para mi visión, es todo lo que deseo saber de ella.

Una figura para la ciencia, ‘cómo’ y ‘por qué’ me distraen en mi sueño feliz:

A través de la línea, la forma y el color estoy contento con la apariencia exterior…”

El escritor más grande de hoy (hubiese amado llamarlo Willie),

me miró con humor seco y burlón y se fue por su camino,

pienso que me creyó bastante tonto. Quizás lo sea pero insisto,

mi punto de vista recibirá alguna paliza: no se burlen de este viejo Externalista,
la prueba del postre está en comerlo.

 

traducción: Hugo Müller

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