Escribiente dispéptico

Pienso que compraré un pequeño campo aunque esté escaso de dinero,

y tengo la esperanza de que pueda rendirme el sustento para vivir,

porque he trabajado diez mil días con el libro mayor y la pluma,

y estoy enfermo de los modales de ciudad y agriado con los hombres urbanos.
Así plantaré mi pequeño proyecto con lechuga, frijoles y guisantes, también papas,

oh, un montón, manzanos y perales. Mis zanahorias serán de un rosa coral,

mis nabos de marfil, y olvidaré mi pluma y mi tinta, y la esclavitud de la oficina.

Mi cabaña tendrá una sola habitación, monásticamente desnuda,

un fuego a leña para el melancólico invierno, una mesa y una silla.

Me llamo un frugal, mis necesidades son, oh, tan pequeñas,
mi lujo un estante en la pared de poetas clásicos.
Aquí mientras sueño, cuán gris y fría me parece la ciudad,

veo incesantemente otro mundo de verde y dorado.
Así arrojaré mi pluma afuera y aprenderé cómo manejarme,

un libro de caja y un taburete hoy… Pronto, pronto un Pequeño Campo.

 

traducción: Hugo Müller

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